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Sarah Breedlove ▷ Descubre a la primera mujer MILLONARIA

Sarah Breedlove, conocida por Madame C.J. Walker,  Esta es una  historia llena de inspiración, superación y que honra  el nombre de una dama valiente, trabajadora y llena de coraje, que rompió los esquemas en su época y dejó huella en la industria del cuidado del cabello.

Es una de esas historias que apasionan a los emprendedores, para demostrar que cuando hay un gran sueño, pasión y esfuerzo personal, surge el talento, y  todo es posible.

Sarah Breedlove comienzos de su éxito

A pesar de venir de los campos de algodón del sur de América, Madame C.J. Walker, se convirtió en emprendedora,  considerada la primera mujer millonaria hecha a sí misma de EEUU, también se volcó en ayudar a muchas personas, especialmente a la comunidad afroamericana.

Todo empezó gracias a pequeñas ventas a domicilio con demostraciones in situ y, poco a poco, consiguió crear un gran imperio.

Sarah Breedlove: su historia

Nació en  1867, en una plantación de Filadelfia, Pensilvania, donde sus padres trabajaban como esclavos, ella nació libre, en medio de una numerosa familia, pero quedó huérfana a temprana edad, obligándola a mudarse con su hermana y su esposo. 

Se casó a los 14 años y en 1885 tuvo a su única hija A’Lelia Walker. A los 2 años murió  su marido y se trasladó a San Luis a vivir con sus hermanos, que eran  barberos.

Paso muchas calamidades y miserias para educar a su hija, y a los 23 años Sarah comenzó a tener dolencias en el cuero cabelludo, perdió una gran  parte de su pelo. Gracias a la ayuda de sus hermanos  peluqueros, se dedicó a experimentar con  remedios caseros para el cabello y a vender  productos de Annie Malone, otra emprendedora de la época.

Al poco tiempo se trasladó a Denver como agente de ventas de Malone y se dedicó en cuerpo y alma a vender a puerta fría  productos por todo el país.

Tiempo después Sarah conoció a quien se convertiría en su segundo esposo: Charles Joseph Walker (de ahí se originó el nombre Madam C.J. Walker), un publicista y pieza fundamental para el futuro éxito de la mujer. 

Descubre tu camino como lo hizo Sarah Breedlove

Negada a continuar con su trabajo de lavandera por el poco dinero que ganaba, Madame Walker decidió aprender sobre el cuidado del cabello, ya que en aquella época las personas afroamericanas no se lavaban regularmente por la escasez de agua, a demás el uso de químicos como la soda o sosa cáustica  en los jabones les ocasionaba enfermedades y la caída del cabello.

Cuando Sarah sufrió de esto al igual que sus conocidas, descubre su misión en la vida,  “vender preparados de productos para el crecimiento del cabello, cura de enfermedades del cuero cabelludo y  belleza, especialmente para el cabello afro”

Comienzo de su negocio

Comenzando un pequeño negocio con el que recorrió buena parte del sur de Estados Unidos. Poco a poco fue teniendo éxito con sus productos y a la postre, esto la convirtió en la primera mujer de color en ser MILLONARIA.

Como el racismo era muy evidente, Sarah decidió defender los derechos de la comunidad afroamericana y también como emprendedora referente para que las mujeres pudieran iniciar sus negocios.

Walker, que empezó vendiendo Madam Walker’s Wonderful Hair Grower, fundó su compañía en el año 1906. Cuando murió, en 1919, su compañía generaba 3 millones de dólares y empleaba a más de 40.000 personas.

A día de hoy, sus productos se pueden encontrar a la venta en los establecimientos americanos de una de las cadenas de cosméticos más conocidas del mundo, Sephora. Sus productos, van dirigidos a clientes con cabellos rizados, encrespados y ondulados.

Una línea de productos para el pelo de mujeres negras le llevó al éxito. A los dos años, ya ganaba 150.000 dólares anuales, convirtiéndose así en la primera mujer millonaria de EEUU hecha a sí misma, tal y como recoge Forbes.

“Soy una mujer que venía de los campos de algodón del sur. Desde ahí, ascendí a la tina, a la cocina y, finalmente, llegué por mí misma al negocio de fabricación de productos para el cabello. He construido mi propia fábrica en mi propio terreno”. 

Es la frase que Madame Walker pronunció en julio de 1912 para explicar su trayectoria.

Con millones de dólares de entonces en su cuenta corriente, desarrolló su compañía y se dedicó a la filantropía, dando becas y donaciones para residencias de ancianos.

Sé como Madame CJ Walker, búscate una misión en la vida, quítale el polvo a un gran sueño, trabaja duro y deja tu legado al mundo.

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